domingo, 26 de agosto de 2012

2 comentarios:

Leandro Vieira dijo...

Querido maestro y hermano, me pregunto cómo ser lo bastante puro para poder acercarme. Quisiera verlo todo a través de una cortina que difiere el azar (sin abolirlo) por los siglos que se suceden en el interior de cada uno de los siglos. Con qué torpeza se olvida en su ausencia lo que siempre se ha sabido. Esto no quedará así, será fatal solamente una vez, repartida primero entre el total de las veces, aconteciendo luego entera de un golpe (todo lo que ocurre era casi imposible, de ahí, tal vez, el interés por los infinitesimales, una hermosa tribu del sur).

vico dijo...

la convergencia de los jardines! ahora entiendo. gracias hermano y maestro.